LO QUE LAS PAS APORTAMOS AL MUNDO

LO QUE LAS PAS APORTAMOS AL MUNDO

¿Eres PAS y por mucho que te dicen que tener este rasgo de la personalidad es tener un don, tú no consigues verlo así? ¿Qué es lo que las PAS aportamos al mundo?

La mayoría de las PAS, cuando aún no conocemos en profundidad lo que implica la Alta Sensibilidad, solemos ser más conscientes de lo que «nos molesta» del rasgo que de aquellas «virtudes» que se derivan del hecho de tenerlo.

 Esto suele ser así porque nos «entrenan» desde bien chiquititas para que pongamos el ojo en lo que «no está bien», «nos falta», «no es lo mejor», etc., en lugar de en aquello que nos hace sentir bien, nos gusta, etc.  Además, la educación emocional que recibimos suele ser escasa, por lo que aprender a gestionar nuestro rico mundo interior se nos hace bola tarde o temprano (en la mayoría de los casos).

 

APROVECHAR LA OPORTUNIDAD

 Cuando descubrimos que somos PAS automáticamente se genera un nuevo marco de referencia que nos ayuda a ponerle luz a partes de nosotras que permanecían a oscuras, y esto nos permite ELEGIR un nuevo rumbo.

Cuando acompaño a las PAS en su proceso de conocimiento personal y trabajamos sobre la integración saludable de la Alta Sensibilidad en sus vidas, un foco fundamental lo ocupa el reconocimiento y la valoración de esas cualidades «positivas» que nos aporta el hecho de ser una persona con alta sensibilidad.

 ¿Cuáles son algunas de estas virtudes o ventajas que conlleva el hecho de ser una PAS?

Recordemos un poco sobre lo que las PAS aportamos al mundo:

 

EMPATÍA

La empatía nos hace conectar de manera profunda con lo que nos rodea, lo cual nos permite establecer vínculos profundos.

Además, ponernos en «los zapatos del otro» nos posibilita que podamos entender cuestiones que a veces parecen incomprensibles. Esta gran capacidad, bien utilizada, nos ayuda a encajar mejor la «locura» del mundo en el que vivimos.

               ¿Cómo gestionar el «exceso» de empatía?

La clave es el AUTOCUIDADO.

Las Personas con Alta Sensibilidad necesitamos aprender a regular nuestra capacidad de empatizar. Es nuestra responsabilidad implicarnos en el aprendizaje de herramientas que amortigüen el impacto emocional que recibimos cuando conectamos con el sufrimiento ajeno.

 

CURIOSIDAD

El hecho de que nuestro sistema neuro-sensorial esté tan «abierto» y orientado hacia fuera nos convierte en personas observadoras, que se fijan en los detalles, y al hacerlo, nos surgen preguntas sobre lo que observamos.

Somos curiosas por naturaleza, y esta cualidad es muy necesaria para poder innovar y evolucionar.

               ¿Cómo podemos gestionar cuando algo nos interesa tanto que no «paramos a tiempo» corriendo el riesgo de agotarnos?

La clave es aprender sobre la GESTIÓN que hacemos DE NUESTRO TIEMPO.

Cuando algo nos interesa, podemos olvidarnos hasta de comer, descansar, etc. y ya sabemos que, para las PAS, entrar en el bucle del agotamiento físico lleva aparejado de manera inevitable el aumento del estrés de manera generalizada (especialmente se ve afectado nuestro humor y estado de ánimo).

Para ello, es importante que establezcamos previamente tiempos de descanso para que le demos a nuestro sistema «vías de escape» donde la energía se recupere y conserve. Así conseguiremos que nuestro sistema se mantenga relajado y no entre en sobreactivación.

 

RELACIONAR E INTEGRAR CONCEPTOS

Dado que percibimos una gran cantidad de información a nivel sensorial y emocional, nuestro cerebro se adapta a esta situación desarrollando una capacidad de procesamiento más profunda y rápida para poder «encajar las piezas».

Esto nos permite ser más veloces a la hora de relacionar e integrar ideas y conceptos.

            ¿Qué podemos hacer para mantener a raya la «rumiación» de pensamientos?

La clave es aprender a PONER LÍMITES.

Como ya sabemos, en las PAS existe la tendencia a darle muchas vueltas a las cosas en nuestras cabezas. Tenemos una tendencia muy marcada a cuestionarnos todo a niveles profundos, por lo que la «rumiación» nos atrapa casi sin darnos cuenta.

Ante esta situación, nuestra responsabilidad es aprender herramientas que nos ayuden a ubicarnos en el presente.  De ahí que sea tan importante para nuestro bienestar practicar meditación a diario. Para empezar, puedes probar por ejemplo a hacer conscientemente varias respiraciones profundas, manteniendo tus pies bien apoyados en el suelo.

Hay gran cantidad de recursos en este sentido, por lo que te invito a que explores y busques información. Si incorporas este hábito diario en tu vida, te aseguro que notarás la diferencia en cuanto a los «ruidos» que hay dentro de tu cabeza.

 

ESPÍRITU CRÍTICO Y JUSTICIA

La unión entre nuestra empatía y la capacidad de procesar la información a niveles profundos hacen que nuestro cerebro pueda desarrollar la capacidad de pensar de manera crítica, teniendo en cuenta tanto la parte emocional como la racional.

Nuestro arraigado sentido de la justicia nos convierte en «agitadores de conciencias», algo muy necesario para crear un mundo mejor para todos y todas. 

            ¿Cómo gestionar cuando nuestro espíritu crítico se «desmadra»?

La clave es RESPETAR LO DIFERENTE.

Las PAS nos «indignamos» frecuentemente con algunas cuestiones que suceden en el mundo… Sobre todo, aquellas que tiene que ver con causar sufrimiento a otros seres vivos, la falta de delicadeza, la falta de compromiso, y muchas otras más.

Nuestra responsabilidad es aprender a aplicar nuestra empatía en todas direcciones. Es decir: NO JUZGAR a los demás. Es importante que entendamos que cada persona tiene su propia historia y que esta suele ser la que le hace estar en el punto en el que está.

Algo muy destacable en relación a lo que las PAS aportamos a este mundo es que tenemos la capacidad de ser personas COHERENTES. La mejor manera de facilitar movimientos en las personas que nos rodean es a través de nuestro ejemplo. Pero no sólo mediante lo que decimos, sino buscando la coherencia entre lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos. 

 

LA RESPOSABILIDAD DE LAS PAS

Como PAS, es nuestra responsabilidad cultivar dentro de nosotros estos recursos internos que se derivan del hecho de ser una persona con alta sensibilidad.

Asumir la responsabilidad de hacerlos crecer dentro de nosotros y de ponerlos al servicio de los demás, para aportar a nuestro mundo algo que sume, da sentido a la existencia de este rasgo.

 Debemos recordar que si las PAS y las noPAS existimos, es porque ambas tenemos cosas muy buenas que aportar a este mundo, en beneficio de todos y todas los seres que lo habitamos.

 Te animo a que profundices en el conocimiento de tu Alta Sensibilidad para que le saques el máximo partido, pues este mundo necesita más que nuca a personas como tú. Las PAS aportamos al mundo muchas cosas positivas y muy necesarias.

 

Para cualquier cuestión que necesites resolver en relación a tu Alta Sensibilidad, puedes contactar conmigo pinchando AQUÍ.

Si deseas contactar con otras PAS para compartir tus experiencias y aprendizajes, puedes ponerte en contacto con la Asociación de Personas con Alta Sensibilidad de España (APASE).