¿PUEDO SER FELIZ SIENDO UNA PERSONA CON ALTA SENSIBILIDAD (PAS)?

¿PUEDO SER FELIZ SIENDO UNA PERSONA CON ALTA SENSIBILIDAD (PAS)?

Hay algunas PAS para las que la vida frecuentemente se convierte en una carrera de obstáculos difíciles de saltar, llegando a preguntarse en más de una ocasión: «¿Puedo ser feliz siendo una Persona con Alta Sensibilidad (PAS)?»

Como ya sabemos, la alta sensibilidad en parte está determinada por nuestra herencia genética. Pero también sabemos gracias a la investigación que la influencia del entorno en el que crecemos y somos educados ejerce un importante papel en cómo seamos capaces de gestionar eso de tener un «sistema neurosensorial más sensible y reactivo». En el contexto cultural, familiar y social que nos rodea es donde aprendemos en gran medida a construir las creencias que tenemos sobre las cosas que suceden y que experimentamos. Y la vivencia de ser una Persona con Alta Sensibilidad es una de esas cosas que reciben la influencia directa del contexto.

CUANDO NO TE LLEVAS «BIEN» CON TU ALTA SENSIBILIDAD

Si no consigues ser feliz siendo una PAS, seguramente aprendiste a creer que ser sensible es lo mismo que ser vulnerable. Probablemente te contaron que en este mundo las personas vulnerables y débiles no tienen cabida. Aprendiste a creer que este mundo no tiene un lugar reservado para ti y tu sensibilidad. Puede incluso que hayas llegado a pensar en algunas ocasiones que eres «errónea» por ser como eres, porque la mayoría de las personas no son como tú. 

UNA BUENA NOTICIA PARA LAS PAS

La ciencia nos ha evidenciado que la Neuroplasticidad es una característica esencial de nuestro cerebro. Esto quiere decir que éste tiene la capacidad de desaprender y aprender durante toda la vida.

Que esto sea así nos permite poder reformular las creencias que tenemos entorno a la Sensibilidad y a lo que supone ser una Persona con Alta Sensibilidad.

Si una vez aprendimos que ser sensible es algo «malo», que no es algo que el mundo valore, o que si somos así jamás ocuparemos un lugar de paz y tranquilidad en el mismo, ahora podemos elegir transformar las creencias que nos hayan limitado durante un tiempo.

PONTE MANOS A LA OBRA

Aunque a veces sientas que tus «genes PAS» pesan…

A veces creemos que cuando lo que nos sucede tiene un componente genético no podemos hacer nada para gestionarlo. ¡Nada más lejos de la realidad». Las PAS tenemos mucho que explorar en este sentido.

Es muy recomendable que revisemos los hechos de nuestra historia personal, especialmente aquellos que nos llevaron a creer que ser PAS es algo doloroso en la mayoría de las ocasiones. También necesitamos dedicar un tiempo a identificar y observar con detenimiento nuestras heridas emocionales y hacernos cargo de ellas. Con un poquito de interés y constancia conseguiremos sanarlas y podremos transformar las creencias limitantes que hemos interiorizado inconscientemente sobre lo que conlleva ser una PAS.

Abandona la idea de querer ser como una «noPAS»

Refuerza tu autoestima y la seguridad en ti mismo/a.

Observa como la Sensibilidad se manifiesta constantemente en todo aquello que forma parte de la Naturaleza. Tú también formas parte de ella, por tanto, la sensibilidad que habita en ti también tiene su lugar en el mundo.

La evolución de las especies hace que permanezcan aquellos individuos que son útiles para que la existencia del grupo se garantice. Por tanto, si las PAS y las noPAS existimos es porque ambas tenemos algo que aportar a la especie humana. Crear una «separación» entre PAS y noPAS, incluso sintiendo que en algunos momentos unas estamos «en guerra» con las otras, es una estrategia que pone en riesgo la supervivencia de ambas.

Así que, seamos prácticos y operativos, y pongamos el foco en TRABAJAR JUNTAS EN POS DEL BIENESTAR COMÚN.

TU ÚNICA RESPONSABILIDAD: ASUMIR EL COMPROMISO CONTIGO MISMO/A

Aunque a priori resulte tedioso pensar que somos nosotros mismos/as quienes tenemos la responsabilidad de poner en orden nuestros malestares, lo cierto es que es la única alternativa que tenemos.

Lo que pasa «fuera de nosotros» se rige por reglas que no podemos «controlar», pero lo que pasa «dentro de nosotros» sí que está sujeto a la influencia directa de lo que decidamos hacer con ello. Por tanto, para ser feliz siendo una PAS, necesitamos remangarnos y buscar respuestas y herramientas para integrar nuestra Alta Sensibilidad de manera saludable en nuestras vidas.

¿QUÉ PUEDO HACER?

Para lograrlo, podemos recurrir a buscar referencias y respuestas en otras PAS que creamos o sepamos que se han reconciliado con el rasgo y se siente en paz consigo mismas, y con el mundo que les rodea. Y, por otro lado, siempre nos queda la alternativa de buscar apoyo profesional externo, sobre todo cuando sientas que te cuesta demasiado amar tu Sensibilidad, o que lo que está «fuera de ti» es el causante de tu sufrimiento o infelicidad.

Si lo necesitamos, siempre estamos a tiempo para reescribir la historia de nuestra vida: ¿te animas a hacerlo?

¡Deseo que así sea!